Hoy recordé...
Hoy recordé aquella vez en que te conocí.
Esa primera cita en la que tanto me hiciste reír y lograste que me olvidara de todo, incluyendo mi pasado, ese pasado que me torturaba todos los días.
Recordé también aquella vez en la que sentí que por primera vez en mucho tiempo mi corazón volvía a latir y mis manos comenzaban a sudar de nervios.
No sabía lo que hacía, como debía actuar, si te gustaría mi sonrisa o no, era como una entrevista de trabajo, pero una que estaba disfrutando demasiado.
Esos nervios de empezar de nuevo, de no saber si estaba bien o estaba mal, pero me estaba sucediendo a mí.
Esas ganas de que fueras mío sin saberlo, esa emoción de saber que probablemente podríamos llegar a ser algo alguna vez. Posiblemente corto, o si teníamos suerte podríamos durar algunos años.
Todo era nuevo, tu voz, tu forma de agarrar el tenedor, tu mirada en mí, tus pláticas, tus sueños. Nada era como en el pasado, nada me recordaba a él, todo era distinto contigo.
Hoy recordé la primera vez que cambié la música en el estéreo de tu coche, la primera vez que canté sin temor y el día en que descubrí que contigo me sentía en confianza, me sentía en paz.
Recordé aquella vez en que llegué a mi casa y recibí un mensaje tuyo diciendo que lo habías pasado bien y querías repetirlo. Recuerdo mi sonrisa.
Recuerdo mis latidos.
Hoy recordé aquella primera cita tres años después con la esperanza de saber que pasará de nuevo, que llegará alguien con una manera de mirar, tomar el tenedor, de contar sus sueños y aventuras totalmente diferente que no me recordarán a ti.

2 comentarios