La magia que desprendes al mirarla
Vivo de acomodar letras, por eso me pagan. Lo hago todo el tiempo. Sin embargo, cuando más tengo por decir es cuando menos quiero hacerlo, porque me duele, porque quiero olvidarlo o porque prefiero ignorarlo...A veces también me da miedo que la gente lea el acomodo de mis letras. Pero hoy, hoy ya no puedo seguir con ellas en mi cabeza...
Algunas personas dicen que tienen un nudo en la garganta, yo no, yo tengo letras y palabras atoradas, pero causan el mismo efecto, las mismas ganas de llorar.
"No creo que sepas del universo que se esconde en tu mirada. Estoy segura que no tienes idea de lo reconfortante que es saber de tu existencia...
Y así, esa misma magia que desprendes al mirarla, la convierto en fuerza para no dejar de sonreír al verte.
Trato de ignorar que tus caricias quieran estar en otro cuerpo, en otra parte, en otro cuarto, a otra hora. Pero siempre vuelvo. Vuelvo a entregarlo todo por esos cinco minutos de amor confundido con alcohol de madrugada.
Hoy mis fuerzas están puestas en olvidarte sin dejarte de querer. En fingir que todo va bien, que puedo seguir escuchando las historias que hablan de ella, de su cabello perfecto que esconde secretos. Si supieras que el secreto más grande lo guardo yo.
Pero el miedo a perderte es más grande que mis ganas de tenerte. Entonces, lo dejo así. Como un amor a medias, a ratos. Como un amor inexistente.
Y es que creo que no lo sabes, pero tu presencia ilumina la habitación que pisas. No entiendo qué me gusta más de ti, si son tus manos o tus pensamientos sobre la vida a media noche.
Quisiera ser lo que sueñas por las madrugadas y nada más.

2 comentarios