Hoy decidí perdonarme.
Disculparme por todas esas veces en las que elegí quedarme
aún sabiendo que estaba en el lugar equivocado.
No es indispensable que tires o quemes todas sus pertenencias, ni que planeés una escena dramática en la cual le regreses en una caja cada una de las rosas ahora secas que te dio. Tira la mayoría, pero si decides quedarte con un pequeño recuerdo, adelante, eso evitará que le dejes un espacio más grande en tu memoria.