Esta mañana tuve una conversación con una persona que admiro mucho. Siempre me pasa que cuando siento admiración hacia alguien, olvido que también tienen problemas, que la vida no es fácil para nadie y que la belleza, el talento o el éxito, no es sinónimo de perfección...
Hoy tuve un aterrizaje al hablar con esta persona. No solo por recordar que es humano y que también tiene miedo, sueños y preocupaciones; sino que está bien tenerlos y que es algo inevitable. Sin embargo, también me recordó que la clave está en no dejar que el miedo tome el control de nuestra vida. Y entonces, ahora la admiro más.
